| Londres |
Uso responsable de la bici.
Los planes del Ayuntamiento, que ha editado un total de 19 mapas de distintas áreas marcando las calles más adecuadas para los ciclistas, según los datos de la Fundación Vida Sostenible, contemplan un incremento de la accesibilidad, la seguridad y la prioridad de las bicicletas, apoyar su préstamo y la promoción de la intermodalidad bici-transporte colectivo. Para potenciar visualmente el proyecto y concienciar a los ciudadanos, cada año se organiza una semana dedicada a la bicicleta, y existe un Centro de Excelencia Ciclista. En señalados fines de semana funciona además un equipo de expertos que supervisan gratuitamente las bicicletas. Su uso en Londres en el año 2000 era de un 1,15%, porcentaje que aumentó hasta el 30%, debido en parte a la introducción del peaje urbano. Se espera que en 2010 esta cifra se haya incrementado hasta el 80% sobre las cifras del 2000. A más largo plazo, el incremento previsto para el 2020 es del 200%. El problema en Londres al utilizar una bicicleta para desplazarse por la ciudad no es la distancia, sino la gran cantidad de calles y callejuelas en las que la orientación no es fácil, además de la abundancia de coches y autobuses y la falta de vigilancia en los aparcamientos para bicis, lo que facilita los robos. La política a favor de la bicicleta impulsada sobre todo a partir del 2001 pasa menos por la creación de carriles exclusivos y se centra en enseñar a la gente a usar la bici y a conocer las rutas menos peligrosas.
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La capital británica tenía previsto alcanzar en 2010 los 900 kilómetros de viales sobre los que se podrá circular en bicicleta con seguridad.