Inversión para seguir creciendo.
En la ciudad de Estocolmo, con 1,5 millones de habitantes, existen cerca de 300 kilómetros de vías para bicicletas que utilizan de 25.000 a 30.000 personas diariamente entre los meses de abril a septiembre.
Su Dirección General de Tráfico dispone de un departamento exclusivamente destinado a la planificación y mantenimiento de todo lo relacionado con el uso de la bicicleta como medio de transporte. El primer plan que se elaboró data de 1978. En el proyecto se reflejaron las líneas generales de un trazado de vías para ciclistas y la construcción de aparcamientos. El incremento del uso de la bicicleta a partir de entonces propició que en 1998 se aprobara un nuevo plan de construcción de nuevas vías. Sin embargo, Estocolmo no es la ciudad de Suecia que más ciclistas urbanos tiene en relación al número total de habitantes, aunque es muy sencillo desplazarse en este medio de locomoción. Pese a que todavía no se ha llegado a la densidad de ciclistas de Amsterdam o Copenhague, en los aparcamientos de bicicletas de los intercambiadores de Estocolmo se puede apreciar claramente que la bicicleta ya ha pasado a ser un elemento cotidiano en la vida de los ciudadanos. A esta circunstancia ha contribuido también el hecho que desde el año 2006 los coches tienen que pagar para entrar en la ciudad, al igual que ocurre en Londres. Los objetivos de las autoridades municipales pasan por mejorar y ampliar la red de carriles para en 2016 lograr que Estocolmo se sitúe como una de las ciudades de Europa mejor adaptadas al ciclismo urbano. Los planes en marcha contemplan inversiones de 45 millones de euros para seguir incrementando el número de usuarios, que en 2004 se situaba en el 30% de la población según una encuesta.
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