Vivienda y bicicleta Logroño contaba con 20,5 kilómetros de ciclovías en 2009 y tenía previsto construir otros 15 más en el próximo año y medio.
La red viaria conecta los nueve barrios del extrarradio entre sí y con el centro urbano. Se trata de una apuesta por la movilidad sostenible en la misma línea que otras ciudades españolas que ofrecen opciones de transporte ajenas al automóvil y pretende que cada ciudadano tenga un carril bici a una distancia máxima de 250 metros. En este sentido, el Ayuntamiento diseñó un mapa de ciclovías que incluirá otros 37 kilómetros de rutas periféricas. Para potenciar la implantación de la bicicleta se crearán 360 plazas de aparcabicis que se sumarán a las ya existentes. A esto se añade la intención municipal de que cada urbanización que se cree cuente con un lugar donde aparcarlas y se estudia que las nuevas promociones de viviendas cuenten con cuartos donde guardarlas. Además, se duplicarán los puntos de préstamo de bicicletas y se elaborará una ordenanza que regule los derechos de los peatones y de las bicicletas para evitar los problemas que surjan con el tráfico rodado en las zonas compartidas (calles peatonales o propias calzadas). Uno de los puntos que recogerá la nueva normativa es el uso obligado de timbres. El objetivo es que el 4% de los desplazamientos que se realicen en Logroño se hagan en bicicleta frente al 0,4% actual. 
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